¡¡¡Ya lo he soltado!!!
Soy la-niña-de-las-mandarinas (mi nombre artístico) y tengo acceso a la cámara oculta, de acceso restringido al público (¡¡¡sufre, X>!!!)
- ¿Tienes tomates para gazpacho?
- Sí
- (bajando el tono de voz) mmmm ..... ¿de los buenos?
- (guiño) Espera que miro dentro.

- ¿Quedan espinacas frescas? (entornando los ojos, que me da una apariencia astuta)
- (guiño) Espera que miro dentro.
- ¿Ya hay cerezas? (intentando sonreír como en la fotografía de la primera comunión)
Miradas furtivas a un lado y a otro, abra-cadabra-pata-de-cabra, me ponen en la mano un puñadito de picotas.
- (susurro) huy, qué caras están aún (puchero). A. meterá en la bolsa otro puñadito gratis.
Y cuando voy a primera hora y no hay clientes, desayuno gratis.

No me miréis así. Todos tenemos nuestro lado oscuro.
4 comentarios:
Ese tráfico de influencias me gusta.. y es que con las cosas de comer vale todo, si señora.
¡Qué sangre fría!
¡Qué ausencia total de escrúpulos!
Quiero ser tu consigliere ¿quieres mirar dentro a ver si puede ser?
fresca, fresquiísima. qué bien haces, hay que llevarse más que bien con los fruteros.
Tú sí que sabes, llevándote los tesoritos de la frutería, jeje...
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