5 de septiembre de 2008

Optimista

Triste cosa es no tener amigos.
Pero mas triste es no tener enemigos.
Porque quien enemigos no tiene, señal de que no tiene talento a quien haga sombra, ni carácter que abulte, ni valor que le teman, ni bien que le codicien, ni honor que le murmuren, ni razón alguna que le envidien.

Baltasar Gracián (1601-1658), escritor español.

Visto así ... ni tan mal, ¿no?

3 comentarios:

Lego y Pulgón dijo...

Mi fórmula ideal sería distinta: amigos, pocos, pero de oro. Enemigos, ninguno; ya uno me resultaría molesto. Prefiero ser aburrida lechuga, pero no tener enemigos. No es triste ser anodina iceberg. Es relajado.

Guru dijo...

Pero ya sabes ... lo que no pué ser, no pué ser y amás é imposible.

Biznaga dijo...

Si, si, pocos y bien avenidos, me apunto a eso.