El ratón de ciudad ayer quiso ser ratón de campo.
Paseó bajo la sombra de los aguacateros, sacudió ramas de naranjos y limoneros y saboreó los últimos higos de la temporada, recogidos directamente de las higueras.
Probó los guayabos japoneses, se puso hasta los bigotes de kakis maduros y llenó el maletero de exóticas mangas.
¡Esto es un aguacate!
3 comentarios:
¡Ya estás bautizada! Qué rico, el olor a mango y a guayabo... Creo que incluso me gusta más el olor y la anticipación que luego el primer mordisco.
Tremendo aguacate, de ahí te sale un litro de guacamole.
¡Qué movil más pequeño! Tiene el tamaño de medio aguacate... es japones? :-)
Me encanta, me encanta tu blog, lo acabo de descubrir y me parece buenísimo, voy a vincularlo al mío corriendo.
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