Aviso: post incendiario.
Bueno, vale. No tanto.
Resulta que el Consejo General del Poder Judicial, en adelante CGPJ, para acortar y porque así da menos miedito, ha impuesto recientemente dos sanciones a dos jueces.
Al primero, sanción de 1.500 euros por no ejecutar una sentencia que habría supuesto el ingreso en prisión de un individuo (vale, había escrito mala bestia y lo he borrado) que, precisamente por no estar en prisión, tuvo la oportunidad de asesinar a una niña. O sea, por no controlar en su propio juzgado las denominadas "causas con preso" que siempre tienen prioridad.
Al segundo, sanción de 7.500 euros por miccionar con la puerta abierta mientras dictaba sus resoluciones, tocarse los pies (no sé si aplicable también a su rendimiento laboral, por escaso) y explorar sus fosas nasales con deleite. O sea, por cochinote. Y por chulo, que al parecer decía "yo soy la ley" y majaderías parecidas.
Vayamos por partes.
Que un señor tenga modales de vikingo y aires de dictador enano debe sancionarse no ya económicamente - con su nómina la sanción no pasará de ser anécdota - sino con un curso intensivo de educación, higiene, buenas maneras y empatía. Debería acreditar el aprovechamiento del curso (expresión predilecta del Ministerio de Justicia) y volver a desempeñar su trabajo bajo la supervisión de dos maestras de parvulario - y una madre de familia numerosa en los casos que revistan especial gravedad - al menos durante los primeros seis meses desde la reincorporación a su puesto.
Lo que el juez cobrara por sentencia (además de su nómina, cobran aparte por cada sentencia que dictan aunque no sé a cuánto está el kilo de sentencia este año) lo invertía yo en meterle en vereda. Si tuvo carencias educacionales en la infancia, aún está a tiempo de rectificar. Y si no rectifica, a la calle, aunque sea capaz de recitar el Código penal de pé a pá.
Desde aquí lanzo mi propuesta por si algún miembro del CGPJ llega a mi blog. Los caminos de internet son inescrutables.
En cuanto a la vulneración del principio de proporcionalidad entre las dos sanciones mencionadas, se debe (creo yo) a que si el CGPJ tuviera que sancionar a todos los jueces que no controlan sus procedimientos y que se limitan a firmar sus resoluciones sin leerlas, no podría dedicarse a nada más. Y se harían públicos todos los trapos sucios judiciales de España. Así que supongo que tendrán cosas mejores que hacer.
¿No?
No es una leyenda urbana que en cierto juzgado, hartos del juez, le colaron una solicitud de traslado entre las resoluciones diarias a firmar. Aún se ríen recordando la cara de Su Señoría cuando salió publicado en el B.O.E su nuevo destino. Espero que desde el rincón de España al que involuntariamente (jijiji) le trasladaran haya tenido tiempo para recapacitar y aprender que no compensa ir por la vida de cardo borriquero. A mí no me gusta el fútbol pero sé reconocer una jugada impecable y un gol histórico. Y el juez que me lo contó, también. Por suerte los hay humanos y eficientes.
Es cierto que en general faltan medios, tanto personales como materiales en la administración de justicia. Seguramente andan igual de escasos en el resto de administraciones. Es cierto también que hay una absoluta descoordinación entre organismos pero ello no debería ser excusa para que lo que se haga, se haga bien.
Que revisen los presupuestos generales del Estado. Y que dejen de tomarnos el pelo. A la vista está que no nos reímos de los mismos chistes.
No insistan.