25 de septiembre de 2008

Ratón de ciudad


El ratón de ciudad ayer quiso ser ratón de campo.

Paseó bajo la sombra de los aguacateros, sacudió ramas de naranjos y limoneros y saboreó los últimos higos de la temporada, recogidos directamente de las higueras.

Probó los guayabos japoneses, se puso hasta los bigotes de kakis maduros y llenó el maletero de exóticas mangas.

¡Esto es un aguacate!

23 de septiembre de 2008

Ni me lo creo


Nos vamos de viaje.

Ya está el billete pagado y el hotel reservado.

Ni me lo creo. Cada click del ratón que me iba acercando a nuestro destino lo he celebrado con un "olé" y los brazos en alto.

El destino elegido era Berlín pero los hados se confabularon en mi contra. Y su marathon.Ya es mala suerte que el día que elijo visitar una ciudad todo el mundo decida lanzarse a correr por sus calles.

A las 2 de la madrugada, a punto de rendirme, decidí mirar en algún país contiguo a Alemania que me ofreciera básicamente mucha historia y mucho frío. Los otros dos requisitos eran conseguir un vuelo directo desde la isla para no desperdiciar un día entero en aeropuertos y encontrar alojamiento en algún hotel céntrico que pudiéramos pagar sin tener que vender una retina.

Me apetece caminar forrada de capas como una cebolla, echar vaho por la boca y entrar en calor con un chocolate caliente, nube de nata incluida. O con lo que sea que entren en calor allí porque soy de las que "donde fueres, haz lo que vieres".

¡¡¡Qué ganas de llegar!!!

21 de septiembre de 2008

Azúúúúúcarrrrrr


Que me perdonen pero Celia Cruz era una inconsciente.

Ahora lo sé.

He perdido (y no tengo intención de encontrar) seis kilos desde que hace un par de meses decidí eliminar el azúcar de mi dieta.

Suena fácil y sin embargo tiene su aquél. Hoy en día le ponen azúcar a todo.

He tenido que molestarme en leer las etiquetas de cada producto que he comprado y hasta que no he dado con marcas "de fiar" (¡sorpresa! ¡las más caras!) me he pasado un par de horas rastreando los pasillos del supermercado.

Y eso cansa. Y cansa y cabrea aún más leer lo que nos metemos p´al cuerpo.

Como lo que no mata, engorda, seguimos vivos pero cada día más rollizos.

Azúcar, sirope, glucosa, malta, dextrosa, sacarosa, miel; el mismo perro con diferente collar.

Ya, ¿y renunciar a mis meriendas?

Ni loca.


Tarta de Santiago

Triturar muy fino 200 grs de almendras (naturales y peladas)

Montar 4 huevos con 100 grs de fructosa hasta que, al menos, tripliquen su volumen.

Mezclar con las almendras y añadir ralladura de 1 limón (o de 1 naranja).

Hornear a 170ºC durante 30 minutos. A los 15 minutos la tarta ya estará dorada así que habrá que cubrirla con papel de aluminio y dejar que se hornee los 15 minutos restantes.

13 de septiembre de 2008

Trapos sucios


Aviso: post incendiario.
Bueno, vale. No tanto.

Resulta que el Consejo General del Poder Judicial, en adelante CGPJ, para acortar y porque así da menos miedito, ha impuesto recientemente dos sanciones a dos jueces.

Al primero, sanción de 1.500 euros por no ejecutar una sentencia que habría supuesto el ingreso en prisión de un individuo (vale, había escrito mala bestia y lo he borrado) que, precisamente por no estar en prisión, tuvo la oportunidad de asesinar a una niña. O sea, por no controlar en su propio juzgado las denominadas "causas con preso" que siempre tienen prioridad.

Al segundo, sanción de 7.500 euros por miccionar con la puerta abierta mientras dictaba sus resoluciones, tocarse los pies (no sé si aplicable también a su rendimiento laboral, por escaso) y explorar sus fosas nasales con deleite. O sea, por cochinote. Y por chulo, que al parecer decía "yo soy la ley" y majaderías parecidas.

Vayamos por partes.

Que un señor tenga modales de vikingo y aires de dictador enano debe sancionarse no ya económicamente - con su nómina la sanción no pasará de ser anécdota - sino con un curso intensivo de educación, higiene, buenas maneras y empatía. Debería acreditar el aprovechamiento del curso (expresión predilecta del Ministerio de Justicia) y volver a desempeñar su trabajo bajo la supervisión de dos maestras de parvulario - y una madre de familia numerosa en los casos que revistan especial gravedad - al menos durante los primeros seis meses desde la reincorporación a su puesto.

Lo que el juez cobrara por sentencia (además de su nómina, cobran aparte por cada sentencia que dictan aunque no sé a cuánto está el kilo de sentencia este año) lo invertía yo en meterle en vereda. Si tuvo carencias educacionales en la infancia, aún está a tiempo de rectificar. Y si no rectifica, a la calle, aunque sea capaz de recitar el Código penal de pé a pá.

Desde aquí lanzo mi propuesta por si algún miembro del CGPJ llega a mi blog. Los caminos de internet son inescrutables.

En cuanto a la vulneración del principio de proporcionalidad entre las dos sanciones mencionadas, se debe (creo yo) a que si el CGPJ tuviera que sancionar a todos los jueces que no controlan sus procedimientos y que se limitan a firmar sus resoluciones sin leerlas, no podría dedicarse a nada más. Y se harían públicos todos los trapos sucios judiciales de España. Así que supongo que tendrán cosas mejores que hacer.

¿No?

No es una leyenda urbana que en cierto juzgado, hartos del juez, le colaron una solicitud de traslado entre las resoluciones diarias a firmar. Aún se ríen recordando la cara de Su Señoría cuando salió publicado en el B.O.E su nuevo destino. Espero que desde el rincón de España al que involuntariamente (jijiji) le trasladaran haya tenido tiempo para recapacitar y aprender que no compensa ir por la vida de cardo borriquero. A mí no me gusta el fútbol pero sé reconocer una jugada impecable y un gol histórico. Y el juez que me lo contó, también. Por suerte los hay humanos y eficientes.

Es cierto que en general faltan medios, tanto personales como materiales en la administración de justicia. Seguramente andan igual de escasos en el resto de administraciones. Es cierto también que hay una absoluta descoordinación entre organismos pero ello no debería ser excusa para que lo que se haga, se haga bien.

Que revisen los presupuestos generales del Estado. Y que dejen de tomarnos el pelo. A la vista está que no nos reímos de los mismos chistes.

No insistan.

12 de septiembre de 2008

Mi turno


Se acabó madrugar durante las próximas tres semanas.

El lunes me pego en la frente el post-it de "cerrado por vacaciones".

Mis objetivos:

- conseguir un bronceado uniforme.
- dormir 9 horas diarias.
- visitar una capital europea.

Y por encima de todo, no pensar en lo que me espera cuando vuelva.

5 de septiembre de 2008

Optimista

Triste cosa es no tener amigos.
Pero mas triste es no tener enemigos.
Porque quien enemigos no tiene, señal de que no tiene talento a quien haga sombra, ni carácter que abulte, ni valor que le teman, ni bien que le codicien, ni honor que le murmuren, ni razón alguna que le envidien.

Baltasar Gracián (1601-1658), escritor español.

Visto así ... ni tan mal, ¿no?