El día más hortera y comercial del año puede convertirse en algo especial. No es mi caso porque no lo he celebrado nunca aunque reconozco que si me han regalado flores tampoco las he rechazado.
Pero A. me contó que uno de sus alumnos, pitufos de apenas 3 años, apareció en clase con un regalo para ella y se lo entregó por ser el día de los "desamorados". Yo me rendiría ante semejante declaración de amor y esperaría impaciente cada año que llegara este día.

Bizcocho cebra:
180 grs. de harina
180 grs. de azúcar
3 huevos grandes
1 cucharada de extracto de vainilla.
1 poco de levadura química y 80 grs. de aceite de oliva
2/3 cucharadas de Nesquik, 1 cucharada de leche y 2 de ron o coñac.
Se espuman bien los huevos con el azúcar. Se añade después la harina y la levadura, se mezcla lo justo y se añade poco a poco el aceite hasta que se integre bien.
Separamos entonces la mezcla en dos cuencos. En uno añadiremos el extracto de vainilla y en el otro, el nesquik disuelto en la leche y el ron o coñac.
Ahora viene el montaje en el molde. Iremos echando alternativamente una cucharada de cada mezcla. Se hornea (con opción aire) durante apenas 40 minutos a 170 grados.
Es facilón pero lucido. Y rico, claro.
3 comentarios:
Me encanta que no lleve mantequilla. Voy a hacerlo esta tarde, aunque mi horno no tiene aire (bueno, el que le entra desde fuera porque la goma de la puerta no está bien no vale ¿no?).
Ooooooh... ¡qué mono! ¡irresistible! tanto el nene como tu pastelito... mmmh
Te ha quedado perfecto ! y de sabor ha de estar riquisimo. Envíame un cachito.
A esas edades son irresistibles, los niños.
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