7 de febrero de 2009

Una de terror

Yo no entendía porqué la gente tiene tanto miedo a los dentistas.

Ahora sí.

Mi muela del juicio, esa traidora que hace años me aseguraron que estaba creciendo recta y que no había que sacar, empezó hace unos días a empujar de tal forma que el dolor se extendía hasta la cabeza, ojos y raíz del pelo.

Previendo lo que se me avecinaba, llamé al dentista para que me atendiera ya-mismo-por-los-clavos-de-cristo. Llegué a la consulta y el profesional miró, palpó y sin previo aviso me asestó tres pinchazos profundos (¡¡¡ay!!!), hizo una radiografía de la traidora y al ratito, cuando yo ya estaba notando los primeros efectos de Santa Anestesia, me dijo: "en treinta minutos te la quito".

Glups.

Sudor frío.

Mamá.

Ya tumbada, con el foco sobre los ojos, la mantita verde enmarcándome la cara y mi mano izquierda aferrada al brazo de la silla-tortura, miré a la mascarilla con ojos y susurré un "quiedo-idme-a-caza".

No coló.

La traidora tardó una hora (cronometrada, soy así de masoquista) en abandonar mi cuerpo, como un mal espíritu. Al parecer con el tiempo decidió adoptar forma de garfio y abrazar amorosamente el nervio con sus raíces. Se resistía a terminar su romántica relación de una forma tan brusca.

Finalmente la traidora cedió y el nervio permaneció intacto.

"¿Yaztá?"

Pedí ver el cadáver, lo maldije y me volví a casa con un puñadito de Nolotil (¿¿¿quién necesita caramelos???), la boca como el Joker de Batman y el lado izquierdo de la cara como un hámster, como si almacenara medio kilo de pipas para el invierno.

Han pasado los días, me han quitado los puntos y la herida evoluciona como debe. Harta de tanto yogur, gelatina y comida blanda; aproveché el día para hacer pan y masticarlo despacito, disfrutándolo aunque aún no me sea posible comer a dos carrillos.

Pan semi-integral


150 grs. de harina de fuerza
150 grs. de harina integral
20 grs. de gluten de trigo
1 cucharadita de fructosa y otra de sal
10 grs. de aceite de oliva
150 ml. de agua tibia y 1 sobre de levadura de panadería.

Se mezclan todos los ingredientes y se deja levar la masa durante al menos dos horas. Lo horneé en un molde de pyrex redondo, después de amasarlo de nuevo, durante 50 minutos a 190 grados (sin opción aire).

5 comentarios:

Biznaga dijo...

¡Me he queado sin sangre en las venas!...Que valiente, te juro por Dios que creo que no hay nada en el mundo que me de mas miedo que un dentista, y también tengo que ir a quitarme la muela del juicio..¿Una hora dices?... Señor, señor, señor....

Guru dijo...

Biz, yo he tenido mala suerte porque la traidora se resistía. Pero sé de muchos que ni se han enterado. Los días posteriores estarás molesta pero no tendrás dolor y eso es lo único que importa. ¡¡¡Adelante, valiente!!!

Marona dijo...

Jo, y yo que pensaba que estaba a salvo porque me dijeron que crecía recta... aix... ¿y si me sale traidora como la tuya? aix...

Lego y Pulgón dijo...

Espero que, al menos, hayas averiguado si en Guiriland hay Ratoncito Pérez.
En cualquier caso, mientras soplas el humo del cañón de tu Colt, podrás decir, entrecerrando los ojos: "Ésta no volverá a molestar por aquí".
El pan: me encanta la idea del molde redondo. Como a la Maru la tengo como lisiadita, voy a hacer la prueba. ¡Tengo hasta fructosa!
Te mando unas natillitas, que eso no se mastica y es rico.

marisabel dijo...

Jajajaja pero no habías pisado un dentista?
Yo com Biz, he de ir, he de ir, he de ir......... pero así sigo pensando que tengo que ir, ya veremos cuando mire por esos RX lo que verá .